Las empresas españolas que operan en Cuba continúan enfrentando serias dificultades debido a los impagos acumulados por parte del Estado cubano. La magnitud del problema ha quedado reflejada en un reciente informe elaborado por la Oficina Económica y Comercial de España en La Habana, al que tuvo acceso el diario El País.
Según el documento, la deuda reconocida por el Gobierno cubano con compañías españolas establecidas en la isla asciende actualmente a 255,9 millones de euros. Sin embargo, la cifra real sería considerablemente superior.
A ese monto deben añadirse otros 39,5 millones de euros correspondientes a dividendos retenidos, así como 23,6 millones de euros en fondos comerciales y 11,3 millones asociados a cobros pendientes de las denominadas Cuentas de Bienes Específicos (Finesp). Aunque estas cantidades no figuran oficialmente como deuda reconocida, representan recursos financieros que las empresas no pueden transferir fuera del país ni recuperar libremente.
La situación no es nueva. En abril de 2025, varias compañías españolas denunciaron que las autoridades cubanas habían bloqueado sus cuentas bancarias e impedido la repatriación de divisas acumuladas en el país, en algunos casos por montos equivalentes a varios millones de dólares.

Según explicaron entonces fuentes empresariales a la agencia EFE, funcionarios cubanos convocaron reuniones individuales —descritas oficialmente como “entrevistas”— durante las cuales ofrecían a las empresas la posibilidad de abrir un nuevo tipo de cuenta bancaria en moneda libremente convertible dentro de Cuba.
Sin realizar anuncios públicos sobre la medida, las autoridades fueron ampliando gradualmente el mecanismo a un mayor número de empresas. Diez meses después, la práctica ya se había extendido a otros actores económicos, confirmando de hecho la existencia de restricciones financieras que numerosos empresarios describen como un “corralito” no declarado oficialmente.
El informe divulgado por El País recoge además un dato especialmente preocupante. Un 15 % de las empresas encuestadas aseguró que la deuda acumulada por parte del Estado cubano supera el volumen total de facturación obtenido durante el último año.
Esta realidad coloca a numerosas compañías en una situación financiera extremadamente delicada y compromete seriamente su capacidad de continuar operando. Incluso aquellas empresas que optan por permanecer en el mercado cubano a la espera de una mejora económica encuentran cada vez más dificultades para sostener sus actividades debido a los impagos y a las restricciones para disponer de sus propios fondos.
Uno de los datos más alarmantes del informe señala precisamente que, para el 15 % de las empresas consultadas, la deuda estatal supera todos los ingresos obtenidos durante el último ejercicio fiscal.
La encuesta fue respondida por el 19,5 % de las aproximadamente 930 empresas españolas con presencia en Cuba. Este nivel de participación sugiere que el volumen total de deuda podría ser incluso mayor al reflejado en el informe.
No obstante, el número de compañías participantes coincide en gran medida con el grupo de empresas que actualmente enfrentan mayores dificultades financieras o procesos relacionados con insolvencias y concursos de acreedores.
Entre las más afectadas figuran las empresas medianas, que acumulan deudas promedio cercanas a los dos millones de euros por compañía. En el caso de las pequeñas empresas, el importe medio adeudado ronda los 850.000 euros.
De las firmas que participaron en la consulta, un 85 % —equivalente a 154 empresas— confirmó que arrastra impagos correspondientes principalmente a operaciones realizadas entre los años 2017 y 2019.
Las cifras recogidas por la Oficina Comercial española coinciden en gran medida con las estimaciones realizadas anteriormente por la patronal catalana Foment del Treball Nacional.
En junio del año pasado, esta organización denunció que el Estado cubano mantenía deudas superiores a los 350 millones de euros con alrededor de 300 empresas españolas. Según sus cálculos, aproximadamente un 15 % de esas compañías se encontraba entonces en situación financiera crítica o había tenido que cesar total o parcialmente sus operaciones.
Ante este escenario, representantes empresariales consideran necesario buscar mecanismos alternativos que permitan aliviar la carga financiera derivada de los impagos.
Según recoge El País, un portavoz de la Plataforma de Afectados por los Impagos del Gobierno Cubano, integrada dentro de Foment del Treball, planteó que una posible vía de solución podría ser el aprovechamiento de los programas de conversión de deuda promovidos por el Gobierno español.

El representante empresarial sostuvo que, dadas las actuales condiciones económicas de la isla, resulta poco probable que nuevas inversiones privadas lleguen a Cuba en el corto plazo.
«En las condiciones económicas actuales ninguna empresa está dispuesta a invertir nuevos recursos en Cuba. Sin embargo, sería muy importante que esos fondos se destinaran a reducir la deuda con las compañías acreedoras, especialmente porque muchas de ellas suministran alimentos, medicamentos y vacunas a millones de personas que podrían verse afectadas por una crisis humanitaria sin precedentes en el archipiélago», afirmó.
En julio del pasado año, el Gobierno de España puso en marcha un Programa de Conversión de Deuda que contempla la utilización de hasta 375 millones de euros para financiar proyectos en Cuba.
La iniciativa fue presentada como una herramienta destinada a reorganizar obligaciones financieras pendientes y fortalecer la cooperación económica bilateral. Sin embargo, según denuncian diversos empresarios afectados, hasta el momento el programa no ha logrado resolver los problemas de liquidez ni reducir significativamente el volumen de deuda acumulada por las autoridades cubanas con las compañías españolas.





