Quienes no tienen nada que decir y lo dicen muy mal

José Azel
Investigador, Universidad de Miami
 
(www.miscelaneasdecuba.net).- ¿Debe una sociedad tolerante permitir a fascistas como Steve Bannon o socialistas como Alexandria Ocasio-Cortez el derecho a diseminar ideas? En la práctica actual de libertad de expresión hemos adoptado una doble moral. Las opiniones totalitarias derechistas (ejemplo, fascismo) no se toleran, pero las izquierdistas (ejemplo, comunismo) se permiten. Revisemos entonces, los hechos históricos de “democidio” por regímenes fascistas y comunistas. Democidio, o muerte provocada por el gobierno, es un término útil introducido por R J Rummel para definir “el asesinato intencional de una persona armada o desarmada por agentes gubernamentales actuando en su capacidad dictatorial y conforme a políticas gubernamentales u órdenes superiores”. 

En una sociedad liberal el Estado de Derecho debe proteger incluso creencias odiosas. Quizás la manera más consistente de manejar la paradoja de la intolerancia es no mostrar intolerancia ante opiniones que nos incomodan, que difieren de las nuestras, o incluso que nos enfurecen. Debemos ser intolerantes solamente cuando esas ideas constituyan un claro e inmediato peligro a nuestro orden político. Mientras tanto, podemos decidir evitar esos políticos, celebridades y columnistas que no tienen nada que decir y lo dicen muy mal.

El filósofo Karl Popper (1902-1994) definía a escritores ofuscados como “quienes no tienen nada que decir y lo dicen muy mal”. Popper, poderoso defensor de la democracia liberal, era particularmente crítico con intelectuales que criticaban el sistema social sin ofrecer ninguna alternativa viable. Recuerdo a menudo el criticismo acerbo de Popper cuando leo los comentarios vacíos de algunos políticos, celebridades y columnistas. De izquierda a derecha me vienen a la mente: Alexandria Ocasio-Cortez y Steve Bannon. El lector podrá seguramente añadir aquí sus nombres favoritos.

Popper también creía que el criticismo social era esencial para el éxito de una sociedad abierta. Desarrolló el razonamiento paradójico de que “Para mantener una sociedad tolerante la sociedad debe ser intolerante con la intolerancia”. Popper añadía la advertencia de que si una sociedad era ilimitadamente tolerante su habilidad para ser tolerante sería eventualmente destruida por la intolerancia. Es el trabalenguas de la paradoja de la intolerancia.

La paradoja penetra nuestras vidas cotidianas cuando decidimos qué restricciones, si alguna, deben aplicarse a la libertad de expresión. Popper creía que permitir la libertad de expresión a quienes quisieran utilizar tal libertad para eliminar libertades era contradictorio. O sea, sería inconsistente permitir libertad de expresión a quienes eliminarían la expresión de quienes discrepen con ellos. Entonces, ¿qué libertad de expresión debería permitir una sociedad tolerante a los intolerantes ideólogos fascistas y comunistas entre nosotros?

Popper, y John Rawls, dos de los mayores pensadores del siglo 20, ofrecieron algunas ideas. La actitud americana es tolerar criterios intolerantes casi ilimitadamente. Pero eso, para Popper y Rawls, parecía arriesgado. Si el intolerante busca destruir la sociedad, la sociedad tiene derecho a volverse intolerante ante tales opiniones para resguardarse a sí misma. Así, Rawls añadía a su tolerancia la cláusula excluyente del “auto-resguardo”.

En la práctica actual de libertad de expresión hemos adoptado una doble moral. Las opiniones totalitarias derechistas (ejemplo, fascismo) no se toleran, pero las izquierdistas (ejemplo, comunismo) se permiten. Por lo tanto, si se invita a hablar a un Neo-nazi en una de nuestras universidades es probable que la presentación se cancele por el furor de las protestas. De hecho, aun disertantes conservadores moderados encuentran rechazo. Sin embargo, oradores izquierdistas totalitarios no enfrentan tal hostilidad.

Aquí, algunos lectores despistados, que no tienen nada que decir y lo dicen muy mal, objetarán que contrapongo fascismo racista con comunismo “altruista”. Revisemos entonces, los hechos históricos de “democidio” por regímenes fascistas y comunistas. Democidio, o muerte provocada por el gobierno, es un término útil introducido por R J Rummel para definir “el asesinato intencional de una persona armada o desarmada por agentes gubernamentales actuando en su capacidad dictatorial y conforme a políticas gubernamentales u órdenes superiores”.

Tratándose de democidio, los Nacional-Socialistas de Hitler son responsables de aproximadamente veinte millones de víctimas. El Libro Negro del Comunismo estima cien millones de personas asesinadas por los comunistas marxistas en el siglo 20. Los autores investigan la China del “Gran Timonel”, Corea de Kim Il Sung, Vietnam bajo el “Tío Ho”, Cuba bajo los Castro, Etiopía con Mengistu, Angola bajo Neto y Afganistán con Najibullah.

En una sociedad liberal el Estado de Derecho debe proteger incluso creencias odiosas. Entonces, ¿debe una sociedad tolerante permitir a fascistas como Steve Bannon o socialistas como Alexandria Ocasio-Cortez el derecho a diseminar ideas intolerantes que socaven los fundamentos de la sociedad? ¿O debe la sociedad rechazar tolerar la intolerancia? Cualquier proyecto es defendible, pero de alguna manera, no estoy seguro sobre qué base, parece que hemos concluido que las creencias odiosas de Bannon deben ser prohibidas del discurso público, pero no las de Ocasio-Cortez que, como demuestra la historia, fomentan democidio.

Comentarios

A los venezolanos: de Putin, Lavrok, Riabkob y Rodríguez Zapatero
[24-02-2020]
Luis Beltrán Guerra
  (www.miscelaneasdecuba.net).- El conversatorio, ya lleva 6 horas y sin receso. Una voz de mujer se escucha:“Cuan triste me siento. Nuestra Patria, de mal en peor, que a los venezolanos ya nos no toman en cuenta para conducirlo. Pues, ha pasado a manos de norteamericanos, rusos, chinos y españoles. Pareciera una enredadera de intereses sobre intereses, empresariales, personales y profesionales. Dilucidar es difícil, puesto que quiénes están detrás de cada postura, como que metieran la mano, para luego esconderla. Es un verdadero cataclismo”. Soy Eulogia Mosquera, alejada del país desde hace 1 década, ganándome la vida barriendo casas, incluyendo este local. En Venezuela era abogada constitucionalista. Así termina el evento.
Hostigado y secuestrado el Dr. Biscet
[24-02-2020]
Alfredo M. Cepero
  El Dr. Biscet fue arrestado inesperadamente en su vivienda. Foto de archivo.   (www.miscelaneasdecuba.net).- Siete efectivos de la Seguridad del Estado de la tiranía castrista irrumpieron violentamente ayer jueves en la residencia del Dr. Oscar Elías Biscet en el barrio de Lawton, en La Habana.  La señora Elsa Morejón, esposa del Dr. Biscet, escribió en su cuenta de Tweets: "La que dirigió el registro en mi casa me dijo que mi esposo va a ser instruido de cargos. Se llevaron computadoras, impresoras, teléfonos celulares, cámaras, literaturas y cables con noticias de internet".
¿Bienvenido Mr. Putin?
[20-02-2020]
Elías Amor
Economista
  (www.miscelaneasdecuba.net).- Una de las películas del gran Berlanga con la que más disfruto es “Bienvenido Mr. Marshall”. En plena dictadura franquista, una película en clave de humor, dejaba entrever muchas de las circunstancias de aquella España atribulada por los años de la autarquía económica, la miseria y pobreza. Si uno cierra los ojos y se traslada en el tiempo, aquella película podría reflejar, con bastante exactitud, el drama actual que se vive en Cuba. Una sociedad destruida, con una economía ineficiente e improductiva, que se agarra a cualquier tronco que flote con tal de no hundirse para siempre.
La familia liberal: amigos y enemigos
[10-02-2020]
Carlos Alberto Montaner
Escritor, periodista y político
  (www.miscelaneasdecuba.net).- Sin embargo, y aquí radica el núcleo de estas reflexiones, hay miles de chilenos destruyendo metódicamente las expresiones materiales de la formidable transformación chilena. ¿Por qué sucede este fenómeno absurdo de autofagia? ¿Por qué miles de jóvenes chilenos atentan contra su propio bienestar? Las diferencias fundamentales e insalvables, son las que se tienen con los autoritarios, ya sean francamente totalitarios, como los comunistas y fascistas, o lo que hoy se denominan “democracias iliberales”.  
Suscripciones a Misceláneas de Cuba
Edición electrónica
Suscríbase para adquirir la revista
Colaboraciones
Envíe colaboraciones digitales a: colaborar@miscelaneasdecuba.net
Misceláneas de Cuba autoriza la reproducción de los textos aparecidos en su página digital y su revista impresa siempre y cuando se les indiquen como fuente.
Misceláneas de Cuba no comparte necesaria-mente las ideas vertidas en los artículos firmados, las cuales son responsabilidad de sus respectivos autores. La línea editorial de esta publicación quedó recogida en el artículo de fondo de su edición fundacional Pasando Revista a las Razones de la Revista.