¿Qué hacemos con los contratos en la economía castrista?

Elías Amor
Economista

 

(www.miscelaneasdecuba.net).- Las autoridades comunistas de Cuba están preocupadas por el mal funcionamiento de los contratos en la economía, y así un artículo en Granma plantea esta cuestión al señalar que “aún se ve al contrato como un documento formal y no como un acuerdo vivo”.

La cuestión a tener en cuenta es por qué esto es así, y sobre todo qué posibilidades existen de solucionar un problema que, por otra parte, no se corresponde con el funcionamiento normal de las economías.

Para empezar, ese rechazo a los contratos en Cuba es responsabilidad directa del sistema económico y la política de planificación central e intervención del estado, sin derechos de propiedad. Desde 1959 millones de cubanos han vivido convencidos de que el estado es el único propietario de los activos del país, el que decide por dónde se corta y en qué pedazos se reparte el pastel. La actividad privada fue abolida por las confiscaciones de 1959 y la ofensiva revolucionaria de 1968 dio el tiro de gracia a los últimos supervivientes del sistema jurídico de derechos de propiedad de la República en sus primeros 58 años de existencia. Un sistema que había convertido a Cuba en una de las economías más prósperas del mundo.

Sin derechos de propiedad y con la economía intervenida y controlada por el estado, ¿para qué servían los contratos? La regulación de la relación entre privados que se contiene en estos documentos de fuerza legal resultaba innecesaria en un sistema en el que nadie podía acreditar derecho alguno sobre las cosas. En tales condiciones, las empresas estatales y el resto de actividades funcionaban dentro de modelos de colaboración estalinista, trasladados de la antigua URSS, y la contratación económica con documentos formales, brillaba por su ausencia. 

No hace mucho tiempo, un cubano recién llegado a España, al ser contratado por una empresa en Madrid, me explicaba que nunca en la vida había tenido acceso al contrato de trabajo que regulaba su dedicación a la salud pública. Había acabado sus estudios en los años 80, empezó a trabajar en un hospital y nunca en la vida supo de la existencia de contrato alguno. Ese desprecio de las normas jurídicas básicas y fundamentales en cualquier economía se debe, en buena medida, a las prácticas devastadoras del llamado Che Guevara al frente del ministerio de economía de Cuba en los primeros años de la revolución, cuando decidió que la contabilidad no servía para nada y obligó a muchos profesionales a huir del país bajo amenaza de detención y prisión.

De aquellos males estos lodos. Por eso, es tan difícil que los comunistas que dirigen el país, herederos que aquellos que hicieron tales atrocidades en la gestión de la economía, logren convencer a la gente de la importancia de los contratos, incluso en el contexto de actualización que vive el país. Los cubanos no tienen el menor interés en contratar nada documentalmente.

Otras razones para ello. El miedo a que cualquier inspección de las autoridades dirigida a eliminar cualquier vestigio de riqueza, pueda estar justificada con documentos jurídicos. Si el control económico castrista no fuera contra los derechos de propiedad y el legítimo derecho de acumular riqueza que debe tener toda persona, entonces la garantía y la protección de tales derechos justificaría el uso de los contratos. En las condiciones actuales, es evidente que no.

Pero hay otros motivos para que nadie confíe en los contratos. La economía que realmente funciona en Cuba es la que se mueve al margen de la intervención y el control estatal. Una potente economía negra, eficiente, en la que se puede conseguir prácticamente cualquier producto o servicio, pagando su precio, de acuerdo con las leyes de la oferta y demanda, sobrevive con éxito junto al paquidermo estatal, ejemplo de ineficiencia, racionamiento y escasez. En esa economía negra, o por la izquierda, los contratos no hacen falta porque los cubanos se fían unos de otros, los lazos y relaciones que se establecen entre las partes no necesitan de papel alguno para justificar las distintas transacciones que se realizan. 

Tal vez la doctora Marta Moreno Cruz, decana de la Facultad de Derecho de la Universidad de La Habana, no quiera reconocer que eso es así, pero es la realidad. Y no conviene ver gigantes allí donde solo hay molinos de viento, como hizo don Quijote.

El conocimiento de la realidad es necesario para que una economía funcione y prospere. No es imponiendo por la fuerza los contratos como Cuba saldrá adelante. En cualquier economía de mercado libre, los contratos son necesarios para documentar y respaldar la gestión económica entre los privados, la regulación y control del mercado, garantizando el cumplimiento de los acuerdos con la fuerza de la ley. En el sálvese quién pueda de la economía castrista, mucho me temo que es predicar en el desierto, a pesar de que estamos de acuerdo en la relevancia de la figura jurídica.

El problema no se resuelve con más normas para reducir la dispersión legislativa en la materia, o “lograr su reordenamiento”. Ni siquiera fortaleciendo la autonomía de los sujetos contratantes y la mayor exigencia de responsabilidad ante los incumplimientos con las correspondientes penas y castigos. Tampoco se resuelve con más transparencia y flexibilidad en el proceso de contratación, y más colaboración entre todos los agentes económicos, empresas estatales, unidades presupuestadas, cooperativas, pequeños agricultores y personas naturales. Todo esto está muy bien, sin duda, pero las soluciones pertenecen a otro ámbito.

Este es un ejemplo de lo necesario que es girar en 180º el sistema institucional que regula la economía cubana y devolverla a un escenario similar al que existe en otros países del mundo. Devolver los derechos de propiedad privada a los cubanos, restaurar el mercado como institución central de asignación de recursos, autorizar la libre generación de renta, empleo y riqueza por empresas privadas libres, se convierte en una urgencia que no hay “lineamiento” alguno que contribuya a su logro. Sin voluntad política del régimen para dar ese giro de 180º, nada hay que hacer en materia de contratos. 

Esta es una modesta sugerencia a los 500 juristas, economistas y profesionales, representantes de España, Italia, Nicaragua, Estados Unidos, Haití, República Dominicana, Colombia y Uruguay, que van a participar en un intercambio de propuestas en La Habana sobre cómo lograr el real cumplimiento de la función reguladora y correctora de la contratación económica en el escenario actual y futuro del país. Ojalá lo logren.

Comentarios

¿Qué presupuestos necesita la economía cubana para 2019?
[09-11-2018]
Elías Amor
Economista
  (www.miscelaneasdecuba.net).- La situación coyuntural de la economía cubana es grave. Desde que en 2016 los envíos de petróleo de Venezuela sufrieron un duro ajuste, como consecuencia de la crisis en que se encuentra dicho país, la economía cubana ha iniciado un proceso de estancamiento que empieza a acercarse a lo que se podría calificar como recesión. Las autoridades advierten que el crecimiento económico, del 2% planificado, se sitúa en el 1%, una estimación que coincide con la ofrecida por CEPAL, pero los motores de la economía se encuentran apagados, y va a ser muy difícil que se reactiven a medio plazo.
En torno a los efectos económicos del "largo" viaje de Díaz-Canel
[04-11-2018]
Elías Amor
Economista
  (www.miscelaneasdecuba.net).- Largo viaje de once días el que acaba de emprender Díaz Canel rumbo a una serie de países, como Rusia, China, Vietnam, Corea del Norte y Laos. El socialismo del siglo XXI en América Latina no da para más, y la búsqueda de fuentes financieras y socios comprometidos con la “revolución” está en la agenda del dirigente castrista. La cuestión es si tendrá éxito o no. Que fuera el mismo Raúl Castro a despedirlo al aeropuerto de Rancho Boyeros da una idea bastante concreta del interés del viaje. El sistema está cerrado, bajo llave.
Bolsonaro Ultra? Misógeno? Homófono? Fascista?
[04-11-2018]
Jorge Hernández Fonseca
  (www.miscelaneasdecuba.net).- La victoria en las elecciones presidenciales brasileñas --por más de 10 millones de votos de diferencia-- de Jair Bolsonaro, ha llevado a la prensa mundial la discusión de las cualidades políticas y personales del futuro presidente del Brasil, tema en el que quiero profundizar.
Brasil, golpe al Castro chavismo
[04-11-2018]
Pedro Corzo
Escritor, Periodista y Editor
  (www.miscelaneasdecuba.net).- Hace una veintena de años se inauguró en Venezuela el primero de los regímenes populista inspirados en el marxismo cesariano. Cuba queda fuera de esa ecuación, el castrismo siempre se caracterizó por aplicar los procedimientos más extremos del estalinismo. Hugo Chávez, un centurión de las huestes desestabilizadoras de Fidel Castro, fue el punto de partida de una fórmula política en la que se fundían el crimen organizado con elementales propuestas ideológicas en el único objetivo de un apresurado enriquecimiento ilícito a la vez que asumían el poder político con todo lo que deriva de esa condición. 
Suscripciones a Misceláneas de Cuba
Edición electrónica
Suscríbase para adquirir la revista
Colaboraciones
Envíe colaboraciones digitales a: colaborar@miscelaneasdecuba.net
Misceláneas de Cuba autoriza la reproducción de los textos aparecidos en su página digital y su revista impresa siempre y cuando se les indiquen como fuente.
Misceláneas de Cuba no comparte necesaria-mente las ideas vertidas en los artículos firmados, las cuales son responsabilidad de sus respectivos autores. La línea editorial de esta publicación quedó recogida en el artículo de fondo de su edición fundacional Pasando Revista a las Razones de la Revista.