Che II

Martín Guevara Duarte
Escritor

(www.miscelaneasdecuba.net).- La Revolución había entrado en ese impasse en que hasta las parejas incurren pasado el fulgor inicial, el fragor de sofás y camas. Enfrentaba dilemas acerca de los caminos a tomar para dejar atrás la isla Utopía y concentrarse en el rigor de las asperezas que conforman la realidad. El adiós a la inocencia y la incógnita de los nuevos horizontes, ya no habría más besos apasionados bajo el farol ni lencería destrozada a dentelladas.

 

Había llegado el momento del frío con la helada URSS observando. El Che años atrás había intimado con Fidel en el centro de la ilusión mesiánica dando cauce a la lava del volcán interior en una actividad más riesgosa que la escritura, que la observación, que el alpinismo, que la aviación y el rugby, la subversión del mundo a través de la voluntad.

Anduvieron caminos paralelos, con luz propia aunque de distintas fuentes, Ernesto asumió el liderazgo de Fidel pero no dejó de apuntar a cada paso del camino las ideas que le parecían más apropiadas para construir la liberté égalité y fraternité americana y criticar aquellas que colisionaban con sus fabulaciones iniciales.

 Llegó el triunfo con la erótica del poder, el gozo del amor incondicional, eran precursores de la estética rock, barbudos, pelos largos y poco aseados, lumpen, rebeldes  y desobedientes, educados en buenos colegios, con ideales altruistas, les faltaba la música, el hedonismo y el amor declarado a Baco, les sobraba la pólvora, la invasión de la voluntad y exceso de testosterona, pero enamoraban. A continuación enfrentaron la meseta que sucede al clímax como peor pudieron.

Fidel desaforado enloqueció contra quienes le hacían sombra y le recordaban que el proyecto era inclusivo, democrático, Ernesto no se limitó a obedecer a su comandante desde el paredón, la economía o el trabajo voluntario. El romance ya era rutina, sobraban barrigas aburguesadas y faltaba el estruendo de la pólvora, el bálsamo a nuevos campos poblados de injusticias como excusa para el adiós y un nuevo amor.

Nacido para que su asma lo empujase hacia adelante con temeridad, sólo Goethe, Verlaine, Luis Felipe y Sartre podrían entender su agobio.

La satisfacción, como en la Utopía de Tomás Moro, era improbable, como la creatividad en el arte antes de ser traicionada por el punto final, por la última pincelada, el descanso del cincel, cuando reniega de su capacidad transformadora y se convierte en pieza.

El Che, como la Pietá Rondanini de Miguel Ángel quedó en el limbo de lo imposible, encima de la cresta de la ola, frente al viento, en el punto más alto que el mar concede, no llegó a desaparecer entre espuma y remolinos como Fidel y el agua, tan sabios y adaptables.

Pero desde el corazón de África, la hoguera dio paso a un páramo, acababa de perder a su madre en su lejana Argentina ¿cómo mantener encendido el motor? ella se había ido con dolores terribles sin derramar ni una lágrima, su única súplica fue repetitiva:

-¿Saben algo de Ernestito? Nadie sabía donde estaba.

Pasó a otra dimensión el día del cumpleaños de sus otros dos hijos varones, que no estaban ausentes como Ernesto pero que tampoco eran visibles.

La URSS ya no era bolchevique, Fidel ya no era rebelde y su motor requería nuevo combustible para otro camino, el retorno a la nada, la última estocada del templario, el último  galope a lomos de Rocinante al encuentro del molino y de Dulcinea.

Su imagen perpetua recorriendo camisetas y billeteras junto a Marley, Lennon y Hendrix, con el ansia intacta

Finalmente, el arribo a Utopía.

 

Comentarios

El suicidio de la izquierda fanática
[21-06-2019]
Alfredo M. Cepero
  (www.miscelaneasdecuba.net).- Quieren sustituir a una sociedad capitalista y personalista con una sociedad socialista y colectivista. Algo así como transformar seres pensantes en autómatas y hombres libres en esclavos.
Socialdemocracia no es socialismo y socialismo "democrático" no existe
[21-06-2019]
Julio M Shiling
Escritor y politólogo
Una utopía. Foto del autor.   (www.miscelaneasdecuba.net).- Socialdemocracia no es socialismo y socialismo "democrático" no existe. En EEUU se está viendo un fenómeno atípico, antihistórico y delirante. Algunos en la clase política estadounidense se están catalogando abiertamente como "socialistas democráticos". Colocar el adjetivo "democrático" detrás de socialismo, convierte el término en un oxímoron. En otras palabras, es una contradicción en términos.
A ese cubano "extranjero" que piensa invertir en Cuba
[14-06-2019]
Elías Amor
Economista
    (www.miscelaneasdecuba.net).- En una extensa entrevista en Cubadebate, cuya lectura recomiendo, la directora de inversión extranjera castrista, Débora Rivas ofrece argumentos para justificar la afirmación de su ministro Malmierca hace unos días según la cual “con la nueva ley 118, los cubanos residentes en el exterior pueden invertir en Cuba”. Según criterio de la directora, no existe limitación alguna para hacerlo, salvo el cumplimiento de la ley y la adecuación del proyecto a las prioridades del régimen. Casi nada. La inversión extranjera es un asunto delicado. No está para titulares ni propaganda castrista al uso. Ahora el régimen se vuelca con los cubanos residentes en el exterior para que inviertan en la isla. ¿Tendrán éxito? Lo dudo.
Alma Mater
[11-06-2019]
Martín Guevara Duarte
Escritor
La Universidad de La Habana. Foto de archivo.   (www.miscelaneasdecuba.net).- Hay malas hierbas que se expresan a través de cardos y otras en forma de flores. Hay zonas umbrías por el efecto de una amenazante tapia guardiana y otras por la sombra de un manzano en flor. Así mismo hay tristezas y tristezas.
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