SOS para los matrimonios

Steve Maikel Pardo Valdes

 

(www.miscelaneasdecuba.net).- La producción televisiva cubana continúa su azaroso camino, cada temporada en su horario estelar se nos presentan nuevas ofertas de dramatizados y telenovelas de factura nacional. A veces tocan puntos sensibles de nuestro entramado social, jamás del político que ha devenido en tabú, solo dejan ver por los pequeños resquicios el drama familiar que se vive hoy, economías devastadas, hogares divididos o conflictos existenciales a los que no se les atisba solución alguna.

Ante el bregar de la vida cotidiana y tanta modernidad muchas veces no nos detenemos a pensar en ciertos detalles de nuestra existencia. Para los que estamos casados, ya sea de forma legal o sentimental, al final lo realmente importante es el vínculo que nos une, un dilema que se nos presenta, a unos más que a otros tal vez, es el tema de la fidelidad.

La variabilidad histórica - cultural en la concepción y realización del matrimonio, como unión físico espiritual, nos indica que es propio de la sexualidad y naturaleza humanas una cierta estabilización o formalización de determinadas esferas de nuestra vida, algo así como un seguro que nos mantenga dentro de nuestra zona de confort.

Si revisamos un poco de historia veremos como dato revelador el hecho de que los grandes movimientos modernos como el liberalismo, el socialismo y el conservadurismo, elaboraron no solo determinadas teorías sobre el Estado y un sistema económico propios, sino que además desarrollaron una visión específica sobre la manera de manejar esta arista tan humana.

Todo lo cual nos llevaría a plantearnos la pregunta de si verdaderamente existe algo así como una naturaleza permanente del matrimonio y, si nos atrevemos a ir un tanto más allá, a dilucidar las causas que vienen produciendo cambios tan radicales que han llevado a esta institución, hasta hoy fundamento de la estructura social, a una verdadera crisis.

De adolescentes muchos padecíamos de una incapacidad casi congénita de practicar la monogamia, nos resistimos a ser fieles de manera innata, dentro del grupo siempre habíamos quienes nos ingeniábamos en las fiestas de barrio para dejar latiendo con celeridad más de un corazón, teníamos una abultada libreta de teléfonos que blandíamos cual trofeos, ¡en la Cuba de  mis tiempos aun no estaba difundido el uso del móvil y su utilitaria lista de contactos! Con los años crecimos y maduramos, bueno algunos, y nos percatamos que esta actitud ya iba pasando, de que no se puede amar y desamar cual si de un deporte se tratase.  

Hoy por hoy muchos afirman que el concepto tradicional de pareja se nos presenta ya al borde de una última estocada. Claro está que no existen estudios concluyentes que afirmen o denieguen que la especie humana es genéticamente polígama, sin embargo si es extensa la lista de autores que apoyan lo beneficioso de la relación estable y monógama, tanto en el plano psicológico, económico y social, mas aun si existen hijos frutos de esta unión, niños que crezcan con la posibilidad invaluable de observar en sus padres una relación de confianza, lealtad, ternura y amor.

Algunos defienden la infidelidad o la poligamia esgrimiendo argumentos que les hacen parecer a primera vista personas de vasta cultura y carácter desenfadado, todo lo cual esconde en si su incapacidad de poder confiar en alguien, llegan a citar incluso como ejemplo el caso de países distantes del Oriente donde es perfectamente aceptable que un hombre tenga varias esposas, y ojo con ello, siempre es el hombre el que puede tener, tener, tener, no les parece ciertamente machista esta postura, sin olvidar además de que la poligamia en estos casos posee una función socioeconómica vital en estas culturas constituyendo ello un símbolo de poder, obsérvese asimismo que por esos lares, tristemente, la mujer tiene menos derecho que una oveja o una vaca, es un mero objeto sexual. O por ejemplo aquel concepto de matrimonio abierto a la europea que hace algunos años constituyo una moda en el viejo continente y que supuestamente permitía a los esposos unas vacaciones matrimoniales de vez en vez con vidas sexuales paralelas, sin embargo la dura realidad no demuestra que esa modalidad de vida conyugal haya hecho disminuir en momento alguno las tasas de enfermedades por ansiedad, estrés, depresión, adicciones o suicidios que se padecen dichas sociedades. Creo que estos argumentos no resisten más análisis, ¿verdad?

Diversos pueden ser los motivos desencadenantes de dicha crisis, el contexto de transito de un tipo de sociedad a otra, de una de signo agrario a otra industrializada y urbanizada, la disolución de las líneas entre las esferas públicas y privadas debido a las nuevas tecnologías de la comunicación que dejan poco margen a la privacidad. La solvencia económica o la disponibilidad de un espacio vital e íntimo para la pareja, factores como la falta de comunicación o pérdida de la confianza, además de la cultura y la arquitectura social que resultan elementos claves para tratar de entender este complejo fenómeno.  

Aun así muchos ven al matrimonio y a la familia que se crea tras éste como una especie de regulador antropológico indispensable frente a una atmosfera social racionalizada y en cierta medida hostil, donde la relación de pareja se convierte en refugio para su demanda de afecto, el regazo donde tomar nuevos bríos para salir a pelear al mundo. Hoy se nos plantean importantes retos, la cuestión fundamental es saber aprovechar todos los elementos positivos de la concepción del matrimonio sobre la base de la igualdad entre el hombre y la mujer, otorgándole mayor versatilidad a esta unión, construyamos confianza y ampliemos nuestra área de confort sin renunciar a nuevos retos y horizontes compartidos, un proyecto de futuro donde primen el amor y sobre todo el respeto mutuos.

Muy a pesar de esas tramas ficticias de telenovela que hoy bombardean nuestros hogares, donde el personaje de éxito es un chulampin con ruedas y dinero, digamos a manera de complemento que el matrimonio ha de ser un acto de fe, de sinceridad y confianza mutuas, una decisión libre a la que se lleva por convicción y no por coacción o necesidad perentoria, decisión para la cual hemos de estar preparados física y espiritualmente ya que con él se contraen ciertas responsabilidades que debemos asumir con madures.

Ya me lo decía aquel viejo amigo entre las letras de un poema: el hombre más libre que conocí iba atado al corazón de una mujer.

Comentarios

De una insularidad a Otra: Viva
[30-12-2018]
Francisco Blanco Sanabria
Periodista independiente
    (www.miscelaneasdecuba.net).- El poderío del Séptimo Arte y los audiovisuales en la proliferación y expansión de la cultura transnacional, la globalización, la emigración y la multipolaridad de sus campos gravitatorios es un tema que no pierde vigencia.
Concierto de música cubana este domingo en Södermalm
[29-11-2016]
Redacción de Misceláneas de Cuba
  (www.miscelaneasdecuba.net).- Si te gusta el filin, la trova y los boleros no te pierdas este concierto el próximo domingo. Hazte amigo del club y así recibirás invitaciones para los conciertos que organizan.
A: Mi Ángel de luz
[21-07-2016]
Frank Ernesto Carranza López
ICLEP
  (www.miscelaneasdecuba.net).- Para que me recuerdes y mantengas la calma, el día que me consuma en las frías mazmorras del olvido, a esas donde estoy destinado por el mero hecho de querer la libertad para mi pueblo, para mi Isla, para mi Patria, para mi Cuba.
Comunicado de Prensa
[22-05-2016]
Redacción de Misceláneas de Cuba
(www.miscelaneasdecuba.net).- Burbank, California. Para distribución inmediata:
Suscripciones a Misceláneas de Cuba
Edición electrónica
Suscríbase para adquirir la revista
Colaboraciones
Envíe colaboraciones digitales a: colaborar@miscelaneasdecuba.net
Misceláneas de Cuba autoriza la reproducción de los textos aparecidos en su página digital y su revista impresa siempre y cuando se les indiquen como fuente.
Misceláneas de Cuba no comparte necesaria-mente las ideas vertidas en los artículos firmados, las cuales son responsabilidad de sus respectivos autores. La línea editorial de esta publicación quedó recogida en el artículo de fondo de su edición fundacional Pasando Revista a las Razones de la Revista.